Investiga UDEM virus peligrosos

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Investiga UDEM virus peligrosos

UDEM Sotatech

Monterrey, México (19 noviembre 2014).- Siquiera imaginar estar cerca de virus como el de la tuberculosis, dengue o influenza resulta atemorizante. 

Sin embargo, para los médicos de la UDEM que trabajan en el laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 manipularlos resulta una tarea ya común.

Seis especialistas médicos, biomédicos y químicos integran el equipo humano de uno de los seis espacios en México con la infraestructura que se exige para estudiar muestras de patógenos potencialmente mortales.

Sólo la UNAM, el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, la Secretaría de Salud de Veracruz y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño de Jalisco cuentan con este equipo.

En Nuevo León hay dos laboratorios de esta categoría. El más reciente es el de la UDEM, que desde el 2012 estudia patógenos como la tuberculosis, el dengue y la influenza. Desde 1998 existe uno similar en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL, donde se han hecho investigaciones sobre el sida.

Su importancia, de acuerdo con expertos, radica en la capacidad de investigar y manejar virus peligrosos con probabilidades nulas de riesgo tanto para el equipo humano como para la población en general al seguir estrictos protocolos.

“Trabajamos con bacterias que son muy fáciles de contagiar, peligrosas”, dice el doctor en ciencias Francisco González Salazar, responsable del laboratorio de bioseguridad nivel 3 de la UDEM.

“Son bacterias que tienen un riesgo especial, porque son contagiosas, porque pueden producir la muerte”.

UDEM Sotatech 2
LOS DIFERENTES NIVELES

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) establece cuatro niveles de bioseguridad, donde el cuarto es el habilitado para virus todavía más peligrosos, como el ébola. En México no hay todavía un laboratorio para estos fines. En Estados Unidos hay una decena.

– Nivel 1: Se analizan bacterias que pueden estar en el ambiente, pero no son patógenas para el ser humano.

– Nivel 2: Están los laboratorios de análisis clínicos que se observan comúnmente en la Ciudad, explica González Salazar.

– En el nivel 3: Los virus son peligrosos y fáciles de contagiar, por lo que requieren de un cuidado mayor.

– Nivel 4: Requiere mayor inversión y mayor equipamiento, que incluye abastecimiento de oxígeno portátil para quienes ahí ingresan.

SEGURIDAD EXTREMA

Construir un laboratorio de nivel 3 no sólo es costoso, sino que también implica procedimientos estrictos tanto para el equipo humano como para evitar contaminar el medio ambiente.

En el caso de la UDEM, la inversión inicial fue de más de 7 millones de pesos.

Quienes trabajan en este laboratorio de bioseguridad no sólo deben cumplir con normas internacionales que incluyen un equipo de protección especial como escafandras, guantes y mascarillas, sino también con exámenes médicos periódicos.

La infraestructura requiere de un sistema de presión negativa que evite flujos de salida, filtros especiales tanto para la muestra del virus como para quien la manipula, así como procedimientos para la destrucción e incineración de los residuos que ahí se generen.

“Estos laboratorios están diseñados para prevenir los riesgos, contenerlos”, comenta González Salazar, con especialización en bioseguridad.

“Si sigues los protocolos, el laboratorio se convierte en una cubierta, en algo que te protege a ti, a la comunidad y al ambiente de patógenos muy peligrosos”.

Para ingresar hay un mecanismo que incluye una llave, huella digital y una tarjeta para quien esté capacitado en el manejo de los patógenos.

APORTACIONES 

El laboratorio de bioseguridad nivel 3 de la UDEM opera bajo la certificación del CDC y supervisión del Centro Nacional de Bioseguridad de Estados Unidos.

En colaboración con la Universidad de Arizona y la Universidad de Texas, entre sus investigaciones más recientes está la detección de un tipo de tuberculosis resistente a antibióticos, un avance para el tratamiento de estos pacientes.

“Tú le detectas este tipo de tuberculosis a un paciente y sabes que ese paciente no va a responder a antibióticos normales”, comenta González Salazar, “te ahorras tres o cuatro meses de tratamiento”.

Ubicado en el campus de la UDEM, por sus estándares y certificaciones tanto del equipo humano como tecnológico, el laboratorio de bioseguridad nivel 3 no representa peligro alguno para la comunidad educativa, enfatiza González Salazar.

“Esto no es un riesgo, es algo que protege”.

Sus avances

El Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 de la UDEM investiga y analiza patógenos considerados altamente peligrosos:

– Tuberculosis
Es su investigación más reciente. Consiste en la detección de un tipo de tuberculosis que está demostrado que es resistente a los antibióticos. Este trabajo es importante para dar el tratamiento adecuado a un paciente con la enfermedad.

– Dengue
En colaboración con un laboratorio privado y la Secretaría de Salud de Tamaulipas, analizan muestras de pacientes con dengue para desarrollar una vacuna que prevenga este padecimiento.

 Vih sida
Uno de los proyectos en puerta es el desarrollo de mejoras en el tratamiento médico para esta enfermedad.

– Influenza y chikungunya (o virus del dolor)
El laboratorio tiene la capacidad para procesar muestras de los diferentes tipos de estos virus y apoyar a las dependencias de Salud del Estado y de la Federación.

Fuente: El Norte


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